|
||||||
|
Tuve un montón de problemas con la siguiente historia. Después de que Judy-Lynn se uniera con Ballantine Books, comenzó a lanzar colecciones de historias originales de ciencia ficción y quería una historia mía. Siempre me ha sido difícil negarle nada y ya que siempre me sentí culpable por Intuición Femenina, acepté. Comencé la historia el 21 de julio de 1973, y avanzaba bastante bien, pero después de un tiempo sentí que estaba atrapado en una serie involutiva de recuerdos. De modo que cuando lo entregué a Judy-Lynn, y ella me preguntó, “¿Qué piensas tú de la historia?”, le respondí cautelosamente, “Mejor decídelo por ti misma.” Parece que los editores me hacen esa pregunta frecuentemente. Creo que ellos tienen la idea de que tengo algún problema en decir mentiras, de modo que si no puedo demostrar espontáneo y alegre entusiasmo, algo malo le sucede a la historia. Por cierto, Judy-Lynn pensaba de esa manera. Me la devolvió con unos párrafos de comentarios cáusticos que se reducían al hecho de que había sido atrapado en una serie involutiva de recuerdos.[1] Se la pasé a Ben Bova, el editor de Analog Science Fiction, y la rechazó ese mismo día. Me dijo que le parecía que yo estaba tratando de meter demasiado escenario en una historia de diez mil palabras. Tenía una novela allí y él quería que escribiera esa novela. Eso me descorazonó. No había manera, en absoluto, de ponerme a trabajar en una novela en ese momento, de modo que sólo retiré la historia.[2] Mientras tanto, Galaxy había agregado un nuevo editor, un joven muy agradable llamado James Baen. Me llamó y me preguntó si podría ser posible que tuviera una historia para él, y le dije que lo único que tenía era una noveleta titulada Extraño en el paraíso. De todos modos, le dije que había sido rechazada por Judy-Lynn y por Ben de modo que dudaba en enviársela. Dijo, bastante apropiadamente, que cada editor tenía el derecho de decidir por sí mismo, de modo que envié el manuscrito... y le gustó. Apareció en el número de mayo-junio de 1974 de If, la revista hermana de Galaxy, la cual ha cesado de publicarse, lamentablemente (Si se le ocurre a cualquier Gentil Lector que esto es un ejemplo de causa-efecto, no lo es) |
||||||
| [1] Me preguntan frecuentemente si alguna vez he sido rechazado y el interrogador queda invariablemente atónito cuando digo, “Claro que sí”. Aquí hay un ejemplo. Esta historia no sólo fue rechazada una vez, como sigo explicando, sino dos. | ||||||
| [2] Dicho sea de paso, algunas personas tienen la sensación de que hay una gran ventaja en conocer editores. Ambos, Judy-Lynn y Ben están entre mis amigos más íntimos, pero ninguno duda un solo minuto cuando llega el momento de rechazar mis historias si piensan que es lo que hay que hacer. Afortunadamente, esos rechazos no afectan la amistad | ||||||
| a Stranger in Paradise | ||||||
|
Remate de Stranger in Paradise |
||||||
|
No voy a negar que cruzó por mi mente el indigno pensamiento de que Jim era joven, y que cuando aceptó Extraño en el paraíso pudo, inconscientemente, haber estado más impresionado por mi nombre que por la historia. Ese pensamiento, fugaz -en el mejor de los casos-, se desvaneció completamente cuando Donald Wollheim, de Daw Books, la tomó para una de sus antologías. Simplemente me siento seguro de creer que Don, veterano duro y cínico como era, podría ser impresionado por mi nombre bajo cualquier circunstancia, o de hecho por cualquier cosa sobre mí. (¿No es cierto, Don?) De modo que si quería la historia, era por mérito de la historia. |
||||||
| volver a la colección | ||||||
|
Las marcas y productos mencionados son propiedad de sus respectivos propietarios |
||||||
|
||||||
|