MIS RELATOS

LORENZO

servidor

SIESTA

Risas en la boca y en el alma
Esperando el familiar sonido
Que transmite el aire en calma
Avisando que el ito está dormido.

Allí palpita el corazón culpable
Porque el delito será cometido,
De este pecado jamás se hable
Que el rito fue para ser transgredido.
Se inicia ya el primer movimiento,
Lentos, sin ruido, gatos mudos,
De la habitación de a una va saliendo
Húmedas las manos, los pies desnudos.
Cruzar la sala, paso dos,
Por el sendero conocido
Uno tras otro, sin error,
Hacia el tesoro perseguido.
El paso tres es más osado
Trasponer la puerta del final,
Nadie negará que se ha cortado
La fina hebra entre bien y mal.
La luz llena el cuerpo por los ojos
Y el calor lo inunda por la boca,
Se hincha el alma, se pone al rojo
De libertad y de ansias locas.
Ya calzar los pies con prisa.
Ya correr y trepar a las higueras.
Ya sin freno romper las risas
Que se vuelan con notas mensajeras,
Y no hay temor, no hay duendes
Y no hay pánico en la siesta;
Hay cantos, juegos y puentes
Y niños disfrutando la fiesta.
comunicación con la autora