|
|||
|
|
me persiguen por lánguidos paisajes tus ojos en otoñales mensajes, recuerdos infinitos de tus manos. |
|
ibas de casa en casa, frágil ser, de escenario en escenario al crecer, y siempre en fuga el amor militante. |
|
que en las oscuras manos se truncó por designios grises y desatinos. |
|
¿Qué páramo tu tumba cobijó? Saberlo será terminar mi duelo. |
|
|