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EL
LUGAR
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¿Tienes
tiempo para decidir el lugar donde colocarlo? En general todos los
árboles necesitan mucha luz, sino sol. Por esa razón elegir el lugar
mientras pasa el resto del otoño y todo el invierno es lo ideal.
Es la época en que casi todos está en receso.
Pero
supongamos que lo recibes en pleno verano y puedes tenerlo fuera
de la casa... Busca un lugar sin sol directo a menos que sea un
arbolito de nuestras sierras, pero que no le falte el agua en este
caso. Nuestras sierras son tremendamente iluminadas, pero con lluvias
a raudales.
Pero
supongamos que no tienes lugar afuera, sino que vives en un departamento.
Búscale un lugar muy iluminado, no lo entres y saques (los árboles
no caminan), pero gíralo frecuentemente para que reciba la luz en
forma pareja.
¿Tienes
un balcón? Puede resultar un lugar adecuado, siempre y cuando se
lo proteja de los vientos. En las alturas de un edificio la exposición
es mayor que a ras de tierra (que es donde crecen naturalmente los
árboles) Un grupo de otras plantas puede ofrecerle buen reparo,
si no le restan luz.
Claro
que no se sentirá mal si una noche quieres lucirlo y lo pones en
un lugar dentro de la casa para que tus amigos lo admiren...
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RÉGIMEN
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Para
esto debes ponerte a estudiar. No te tomará demasiado tiempo...
Y si tomas notas es mucho mejor. Puedes hacer una planilla, similar
a mis calendarios, pero adaptada a las necesidades de tu arbolito.
Anota
cada cuánto tiempo se le debe regar. Mira las instrucciones para
el riego que aparecen en procedimientos básicos de este mismo sitio.
Observa si tiene musgo sobre la tierra, hurga con un palillo de
mesa qué tipo de tierra tiene, y fíjate en la profundidad del cuenco
y si tiene patitas.
Identifica
el arbolito, y le pones un nombre ya que eso les gusta. Anota el
tipo de tierra que necesita (suelta, firme, arenosa...) Y anota
si hay algún dato sobre la forma de sus raíces.
Copia,
si lo puedes hacer, la forma de un árbol natural maduro. Tu arbolito
deberá parecerse lo más posible a su hermano mayor. Observa, en
fotos o dibujos: cómo ramifica; qué altura tiene el tronco comparándolo
con el total y cuál es su ancho; qué ancho tiene la copa, si es
redonda, o aplanada, o son varios "globitos", o cae como
llovida, etc.; anota si hay referencia a la floración, su forma,
la época del año; también toma nota si produce frutos, y a qué edad
del árbol.
Con
estos datos será tu tarea hacer que el hábitat del arbolito sea
el adecuado. Deberás corregir la tierra, las raíces, la forma de
la copa y su tamaño. Tendrás un par de tijeritas delgadas para depilar
las puntas que no deben crecer, y una buena tijera de podar para
darle forma. Y tendrás unos buenos riñones para inclinarte todos
los días a ver cómo se encuentra y darle tu cariño.
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CUIDADOS
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Después
de haber dispuesto el lugar adecuado por la luz y el ambiente, los
cuidados son los indicados en los procedimientos: la poda de las
ramas, la poda de las raíces, y la alimentación.
Copia
de allí lo que necesites y sigue las instrucciones de acuerdo a
las características de la especie de tu bonsai.
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CALENDARIO
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Y
ahora estás en condiciones de hacer tu propio calendario. Un calendario
a la medida de tu nuevo compañero de vida.
Desde
la edad en que lo recibes, tienes procedimientos estacionales, anuales,
e incluso quinquenales. Pero fundamentalmente diarios. Mira su color
(háblale), aliéntalo a florecer, revísalo cuidadosamente para ver
si algún bichito se le acercó, si hay algún caracol, o una oruga,
que se alimenta de él.
Recuerda
que depende únicamente de tí. Es el precio de tener una belleza
creciendo allí, al alcance de tu mano.
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